En la Leagues Cup, la árbitra mundialista Katia Itzel García vivió un momento que puso sobre la mesa el debate sobre la profesionalidad en el futbol mexicano. Al concluir el partido entre Charlotte FC y Pumas, un aficionado le pidió un autógrafo en una camiseta. La silbante rechazó la solicitud, generando reacciones inmediatas.
El episodio llegó pocos días después de haber enfrentado otra polémica en Liga MX. La decisión de García de no firmar la camiseta buscó evitar nuevas interpretaciones sobre su vínculo con la UNAM y reforzó su imagen como jueza comprometida con la imparcialidad.
La respuesta de Katia Itzel ante la petición del aficionado de Pumas
El episodio de la camiseta de Pumas marcó un precedente sobre cómo los árbitros manejan la percepción pública respecto a sus afinidades.
– García aceptó firmar hojas y otros objetos, pero se negó de forma explícita a poner su nombre en la camiseta auriazul.
– Dijo ante el público: “Es de Pumas, no puedo firmarla, en una hoja sí”.

– El gesto se viralizó en redes sociales, donde recibió críticas de aficionados, pero también fue interpretado como una muestra de profesionalismo.
– El pasado universitario de García en la UNAM ha motivado críticas sobre su imparcialidad cada vez que arbitra partidos del club.
En este sentido, con el rechazo, la árbitra ha dejado claro que la neutralidad es una prioridad en su carrera.
El balonazo y las críticas tras el Querétaro vs Tigres
Días antes de la Leagues Cup, Katia ya estaba bajo el foco de la polémica tras el Querétaro vs Tigres en Liga MX. Su gestión en ese encuentro generó un debate nacional.

– Durante el partido, García recibió un balonazo en el rostro de Paulo Víctor.
– Exárbitros y comentaristas como Francisco Chacón pusieron en duda su autoridad.
– La propia Katia publicó después en sus redes: “Yo decido en qué mundo quiero vivir”, como mensaje directo a quienes la cuestionaron.
De esta manera, la respuesta pública de García evidenció la presión mediática a la que están expuestos los árbitros y la necesidad de mantener una postura firme frente a las críticas.
El debate sobre la profesionalidad en el arbitraje mexicano

El gesto de Katia Itzel reabrió la discusión sobre la ética en el arbitraje y cómo los jueces deben manejar su imagen.
– Parte de la afición celebró la decisión de la árbitra como un acto de profesionalismo.
– Otros señalaron que el rechazo era innecesario, sin dejar de lado su pasado en la UNAM.
– En el arbitraje profesional, la práctica de no firmar artículos de clubes participantes busca evitar cualquier sospecha de parcialidad.
Este episodio ratificó el peso de las decisiones de los árbitros, así como la presión constante que enfrentan en el futbol mexicano.
